20/7/13

Reseña: Todo oscuro, sin estrellas

Hello hello! Hoy les traigo la reseña de Todo oscuro, sin estrellas. 
Título: Todo oscuro, sin estrellas
Autor: Stephen King
Género: Terror
Sinopsis
Cuatro novelas cortas sumamente sorprendentes y enormemente impactantes.
Cuatro venganzas. Cuatro castigos. Cuatro historias que no podrás olvidar.
«1922» es el primer relato de este cuarteto hipnotizador y desasosegante. El desconocido que habita en Wilfred Leland James despierta el día que su esposa, Arlette, le anuncia que planea vender el terreno que acaba de heredar y trasladarse a la ciudad. Sus palabras lo empujarán hacia la locura, el asesinato y el más agudo de los remordimientos.
En «Camionero grande» Tess, una escritora de novelas de intriga, se ve obligada a aceptar la ayuda de un desconocido cuando, una mañana, tiene un pinchazo. El hombre la violará y abandonará al pensar que está muerta. Pero Tess vive y su venganza será terrible.
«Una extensión justa», nos presenta a Harry Streeter, un enfermo de cáncer que hace un desconcertante pacto para evitar la mortal enfermedad.
Y finalmente conoceremos a Darcy Anderson en «Un buen matrimonio». Darcy lleva veinte años casada con Bob. Su vida es tranquila, algo aburrida, hasta que un día, trasteando en el garaje, descubre una caja de su marido cuyo contenido es tan horrendo como el interior del hombre con el que comparte casa.
Una lectura terrorífica para las noches más oscuras.
Opinión:
Si no me equivoco este es el primer libro, dividido en relatos, que leo de King. Todos los anteriores eran de una sola trama. Pero aquí tenemos cuatro historias que exploran los lados mas extremos de las personas.

Al leer no seguí el orden establecido, porque soy rebelde(? Voy a hablarles de cada una de las historias, comencemos con Camionero Grande. 
En esta historia conocemos a Tess, una escritora. Ella acude a un evento, en el camino de vuelta a casa su auto tiene problemas por unas cosas en la carretera. Y luego llega un camionero que se ofrece a cambiarle la rueda. Tess nota ciertos detalles en el camionero, como su impresionante altura y peso. Pronto este hombre revela sus verdaderas intenciones. Tess sufre un calvario mientras el hombre la viola y golpea repetidas veces. Milagrosamente ella sobrevive pero lejos de olvidar todo Tess busca venganza.
El tema de una violación y venganza me recordó a la peli Escupiré sobre tu tumba, también me acordé de La última casa a la izquierda. De hecho mencionan esa película en el relato. Tess sabe que ya no es la vieja Tess ahora es una persona diferente. Una persona que no vacila ante venganza.
Mientras sufre lapsos de desvanecimiento, Tess empieza a unir los hechos, llegando a una increíble conclusión, la cual la motiva a tomar justicia por mano propia.
La historia tiene un buen inicio, avanza bastante bien y en el desenlace podemos observar varios giros que le dan un toque único a la historia. Cuando pensamos en las típicas acciones el autor nos sorprende con esos giros.
En Una extensión justa leemos sobre un enfermo terminal de cancer. Streeter, un día descubre un curioso puesto atendido por un hombre de aspecto raro llamado Alobid (un anagrama para Diablo) quien ofrece una extensión. De hecho ese es su negocio, así que Streeter algo desconfiado acepta, obviamente una extensión de vida. Pero Alobid habla de un balance en el universo, así que para lograr ese balance Streeter debe elegir a alguien que no le agrade en absoluto: su mejor amigo.
Nos vamos enterando de los sentimientos de envidia que tiene Streeter hacia su mejor amigo, desde muy jóvenes. Los sucesos que siguen nos relatan las desgracias hacia la familia del mejor amigo de Streeter, mientras que este último disfruta de una increíble vida. Aquí podemos ver esos sentimientos de envidia y celos que al final logran convertir la vida de un hombre a la miseria.
Un buen matrimonio, aquí leemos sobre Darcy una mujer felizmente casada con Bob Anderson. Todo parece normal, una pareja que se conoció en el trabajo, un hombre tranquilo y aficionado a la numismatica (coleccionar monedas y/o billetes)
Son una típica pareja, pero un día Darcy hace un descubrimiento que la dejara horrorizada. Bob no es lo que parece ser, hay algo oscuro y siniestro en el.
Sorprende mucho esta historia, podemos ver como actúa una persona bajo presión  perdonar y olvidar... hasta que finalmente el asunto termina.
Y finalmente 1922 este puede que sea mi historia favorita de las cuatro, aquí se cuenta la historia de Wilfred, un hombre de granja. Pero su esposa desea abandonar esa vida, para ir a la ciudad. El no acepta esto y comienza a tramar un plan, lentamente, en una espiral de locura vemos como todo termina en una tragedia. No solo para el, para todos en la familia. 
Todas estas historias tienen en común el toque de King, personajes perturbadores, historias atrapantes y un relato ligero que permite adentrarse por completo en los rincones mas oscuros y perversos de la mente humana. Porque leemos diferentes situaciones, de diferentes personajes, como reaccionarían llevándolos al extremo de todo. Y es eso lo que sorprende, justo en el momento en que suponemos cuales van a ser las acciones "típicas" la historia da un giro que nos deja sorprendidos.
En el epílogo, el propio King nos habla de su carrera como escritor y nos cuenta como surgieron estas cuatro historias:
1922: Inspirado en un libro de no-ficción llamado Wisconsin Death Trip de Michael Lesy que incluye unas fotos de una ciudad pequeña donde se puede observar la desolación. La misma desolación que se refleja en el relato, casas alejadas, terrenos, conflictos, etc.
Camionero Grande: en 2007 Stephen King viajaba por la interestatal 84 a un evento de firmas, se detuvo en un área de servicio. Saliendo de la tienda vio a una mujer que tenía un neumático pinchado, un camionero ofreció ayuda. Y King obtuvo la idea para su historia.
Una extensión justa: En Bangor, donde King vive, existe una vía llamada Extensión de Hammond Street. Cerca hay varios vendedores callejeros, el favorito de King es el Hombre de las pelotas de golf (es así como se le conoce) que vende, precisamente, pelotas de golf que fueron abandonadas. Al verlo con su puesto en la Extensión, se le ocurrió la idea de Una extensión justa.
Finalmente en Un buen Matrimonio, la historia fue inspirada por el asesino BTK (siglas en ingles para Bind, Torture, Kill. Atar, torturar y matar) Paula Rader estuvo casada con este asesino durante 34 años, aunque no tenía conocimiento de que era el autor de los crímenes. Stephen King cree que la señora Rader no tenía conocimiento del lado oscuro de su esposo. Escribió esta historia para explorar la idea de que es imposible conocer del todo a nadie, incluso a aquellos que más amamos.

Personalmente este libro me parece fascinante. No vemos muchas cosas paranormales, pero vemos el lado mas oscuro de las personas, y al fin eso es lo que mas logra causar miedo o impresion en el lector. Especialmente en un Lector Constante (es así como el escritor se refiere a sus seguidores) espero que tengan la oportunidad de leer el libro. 
Puntuación
4/5 llaves!
Hablemos del título: Full dark, no stars originalmente en inglés. Publicado a finales de 2010. El título hace referencia a la oscuridad de los relatos y personajes.
Hablemos de la portada: Me lleve tremendo susto cuando estaba en la librería (hace mucho tiempo) y vi esa figura de una persona, como si estuviese intentando salir del libro. Mi edición no me termina de agradar, había una que tenía el título con un color rojo brillante. Pero se agotaron. Aunque aún así la portada es bastante llamativa.

Bueno personas, Karen se va a mirar más capítulos de Supernatural. Hablando de eso, la reseña de la primera temporada se las traigo pronto (todos sabemos que ese "pronto" significa, pronto mañana, esta semana, este mes, al año, algún día...) En cuanto a reseñas de libros, tengo pendiente Carretera Maldita y El pistolero (ambos de Stephen King), terminé (ayer) de leer Instrumentos de la noche.
Besos, nos leemos pronto!

17/7/13

Leyendo...

Hello hello! antes que nada... ¿se dieron cuenta que estuve subiendo entradas regularmente? ya se que es mi deber como blogger(? pero aún asi me siento tan bien xD

Bueno hoy vengo a contarles que estoy leyendo. En el anterior leyendo... les hablaba del libro El alquimista, de Michael Scott. Libro que todavía no terminé porque decidí terminar con Todo oscuro, sin estrellas.


Título: Instrumentos de la noche
Autor: Thomas H. Cook
Sinopsis
Paul Graves, un escritor de novelas policíacas de culto cuyos personajes atormentados fascinan al público, recibe una invitación para visitar Riverwood, una apacible comunidad donde Allison Davies, su propietaria, protege a escritores y artistas. Sim embargo ese lugar paradisíaco esconde una muerte violenta acaecida más de cincuenta años atrás y Allison quiere que Paul Graves sea el encargado de investigar esos hechos tan lejanos que le cambiaron para siempre.
Graves, superviviente a su vez de una infancia marcada por la tragedia, iniciará un viaje imparable en el tiempo que le trasladará, inevitablemente, a los fantasmas de su propio pasado y que le permitira descubrir al fin cuáles son los rincones que esconden la verdad última de un crimen.
Cómo lo encontré? Gracias al amor de mi hermana :) me lo regaló hace unos meses por el día del libro. Lo compró es esa librería de segunda mano, donde siempre encontramos libros buenos! y de ediciones que ya no se encuentran fácilmente y a precios bajos (le  hacía propaganda a la librería jaja)  En fin, comencé a leerlo hace un montón pero recién hace unos días volví con la lectura, me lo llevo a todas partes. Ayer fui al banco para depositar y mientras hacía la fila leía ^^
Terminé de leer: Todo oscuro, sin estrellas de Stephen King. Me di cuenta de que tengo otras reseñas pendientes del autor: El pistolero y Carretera Maldita. Así que seguramente la próxima reseña sea de alguno de esos libros.

Lo que voy a leer: Bueno, tengo abandonado El Alquimista, así que quizás terminé con ese libro primero, antes de leer otro.

Y eso fue el resumen de mis lecturas y ustedes ¿qué estan leyendo? ¿qué planean leer?
Besos, nos leemos pronto!

16/7/13

Algo de Música #23

Hello hello! es martes :) así que paso sin falta a dejarles las dos canciones que tocan en la sección Algo de Música.

Bueno, la banda de hoy es Black Sabbath. Elegí esta banda porque ayer vi unos 5 minutos de una película y en una parte el protagonista conduce su auto escuchando Paranoid *___* les juro que me emociono demasiado cuando escucho una buena canción en alguna película o serie. En fin, aquí están las canciones de hoy.

Black Sabbath - Paranoid
I need someone to show me the things in life that I can't find
I can't see the things that make true hapiness, I must be blind
Make a joke and I will sigh and you will laugh and I will cry
Happiness I cannot feel and love to me is so unreal
Black Sabbath - End of the beginning
You might be lost and confused

A second chance no time to lose

La última canción pertenece al album titulado 13, que la banda estrenó en este año. Luego de muchos años sin tener material nuevo.
¿les gusta Black Sabbath? ¿les gustó alguna canción?
Besos, nos leemos pronto!

15/7/13

Reto cazando estrellas: estrella #1

Hello hello! cómo están? espero que bien. Vengo a quejarme(? estoy en vacaciones y mi bendita madre insiste en despertarme temprano para mandarme a pagar cuentas, regar plantas, limpiar el balcón o.O pero mañana me voy a adelantar, después de ir a pagar unas cuentas me voy a la biblioteca. Porque por fin pude encontrar/recordar un libro que comencé a leer cuando tenía 8 años, nunca lo terminé pero ahora que ya se cuál es el libro voy a ir a la biblioteca para sacarlo :D

Título: Todo oscuro, sin estrellas.
Autor: Stephen King
Fragmentos
Bajo la luz de las estrellas, aquellos maderos ofrecían un aspecto lúgubre y horrendo, y al verlos Henry profirió un grito ahogado.(1)
En el firmamento brillaban las estrellas, miles, decenas de miles. Reconocí las constelaciones (Orión, Casiopea, la Osa Mayor y la Menor) que mi padre me enseñara.(2)
Corría y brincaba detrás de los establos de kas vacas, saludando con la mano al cielo salpicado de estrellas, y reía.(3)
Desvió la mirada hacia el pozo y la tapa apoyada contra tres de aquellas estacas que de algún modo presentaban tan lúgubre aspecto bajo la luz de las estrellas.(4)

Como leyeron, son cuatro fragmentos que saqué del primer relato, titulado: 1922. Justamente hoy lo terminé así que mañana o pasado subo la reseña. Y también actualizo los otros retos.
Besos, nos vemos pronto!
Pd: *viendo Bates Motel* asdfgdhjh Norman y Emma *____* i ship them so hard! ¿ven la serie?

14/7/13

Grullas: ¿Cómo, cuándo y dónde?

Hello hello, hace mucho que no subía una de estas entradas ^^
Como dice el título es sobre Grullas! ¿por qué? Bueno, el otro día vi una entrada muy interesante de Maii en su blog Reading in the rain. Si prestan atención pueden notar unas grullas, lo cual me hizo recordar todo el asunto de como hacerlas y la historia detrás de esas pequeñas grullas. Así que preparé esta entrada.

Las grullas son un tipo de aves, tienen largas patas y cuello largo. Necesitan vivir en un ambiente tranquilo. La grulla es símbolo de prudencia y vigilancia. Y son consideradas como amuleto de la suerte.
El origami, arte de doblar papel para obtener figuras, es también conocido como papiroflexia. Del japones Orime "doblar" y Kami "papel".A través del origami podemos crear muchas figuras, ranas, estrellas, árboles, etc. Pero hoy nos concentramos en la grulla.
Como ya explique, esta ave simboliza prudencia, vigilancia y buena suerte. Voy a hablarles de lo último. Una antigua leyenda japonesa dice que la persona que logre hacer mil grullas  recibe a cambio un deseo. A continuación les dejo un cuento de Elsa Borneman.


Mil Grullas
Naomi Watanabe y Toshiro Ueda creían que el mundo era nuevo. Como todos los chicos. Porque ellos eran nuevos en el mundo. Tambíen, como todos los chicos. Pero el mundo era ya muy viejo entonces, en el año 1945, y otra vez estaba en guerra. Naomi y Toshiro no entendían muy bien qué era lo que estaba pasando. Desde que ambos recordaban, sus pequeñas vidas en la ciudad japonesa de Hiroshima se habían desarrollado del mismo modo: en un clima de sobresaltos, entre adultos callados y tristes, compartiendo con ellos los escasos granos de arroz que flotaban en la sopa diaria y el miedo que apretaba las reuniones familiares de cada anochecer en torno a la noticia de la radio, que hablaban de luchas y muerte por todas partes.


Sin embargo, creían que el mundo era nuevo y esperaban ansiosos cada día para descubrirlo. ¡Ah... y también se estaban descubriendo uno al otro! Se contemplaban de reojo durante la caminata hacia la escuela, cuando suponían que sus miradas levantaban murallas y nadie más que ellos podían transitar ese imaginario senderito de ojos a ojos. Apenas si habían intercambiado algunas frases. El afecto de los dos no buscaba las palabras. Estaban tan acostumbrados al silencio...

Pero Naomi sabía que quería a ese muchachito delgado, que más de una vez se quedaba sin almorzar por darle a ella la ración de batatas que había traído de su casa. -No tengo hambre –le mentía Toshiro, cuando veía que la niña apenas si tenía dos o tres galletitas para pasar el mediodía. -Te dejo mi vianda –y se iba a corretear con sus compañeros hasta la hora de regreso a las aulas, para que Naomi no tuviera vergüenza de devorar la ración.
Naomi... Poblaba el corazón de Toshiro. Se le anudaba en los sueños con sus largas trenzas negras. Le hacía tener ganas de crecer de golpe para poder casarse con ella. Pero ese futuro quedaba tan lejos aún...

El futuro inmediato de aquella primavera de 1945 fue el verano, que llegó puntualmente el 21 de junio y anunció las vacaciones escolares. Y con la misma intensidad con que otras veces habían esperado sus soleadas mañanas, ese año los ensombreció a los dos: ni Naomi ni Toshiro deseaban que empezara. Su comienzo significaba que tendrían que dejar de verse durante un mes y medio inacabable. A pesar de que sus casas no quedaban demasiado lejos una de la otra, sus familias no se conocían. Ni siquiera tenían entonces la posibilidad de encontrarse en alguna visita. Había que esperar pacientemente la reanudación de las clases. Acabó junio, y Toshiro arrancó contento la hoja del almanaque... Se fue julio, y Naomi arrancó contenta la hoja del almanaque... Y aunque no lo supieran: ¡Por fin llegó agosto! –pensaron los dos al mismo tiempo.

Fue justamente el primero de ese mes cuando Toshiro viajó, junto a sus padres, hacia la aldea de Miyashima. Iban a pasar una semana. Allí vivían los abuelos, dos ceramistas que veían apilarse vasijas en todos los rincones de su local. Ya no vendían nada. No obstante, sus manos viejas seguían modelando la arcilla con la misma dedicación de otras épocas, -Para cuando termine la guerra... –decía el abuelo–. Todo acaba algún día... –comentaba la abuela por lo bajo. Y Toshiro sentía que la paz debía de ser algo muy hermoso, porque los ojos de su madre parecían aclararse fugazmente cada vez que se referían al fin de la guerra, tal como a él se le aclaraban los suyos cuando recordaba a Naomi.

¿Y Naomi? El primero de agosto se despertó inquieta; acababa de soñar que caminaba sobre la nieve. Sola. Descalza. Ni casas ni árboles a su alrededor. Un desierto helado y ella atravesándolo. Abandonó el tatami, se deslizó de puntillas entre sus dormidos hermanos y abrió la ventana de la habitación. ¡Qué alivio! Una cálida madrugada le rozó las mejillas. Ella le devolvió un suspiro.

El dos y el tres de agosto escribió, trabajosamente, sus primeros haikus:
Lento se apaga
El verano
Enciendo
Lámpara y sonrisas.

Pronto
Florecerán los crisantemos.
Espera,
Corazón.

Después, achicó en rollitos ambos papeles y los guardó dentro de una cajita de laca en la que escondía sus pequeños tesoros de la curiosidad de sus hermanos. El cuatro y el cinco de agosto se lo pasó ayudando a su madre y a las tías ¡Era tanta la ropa para remendar! Sin embargo, esa tarea no le disgustaba. Naomi siempre sabía hallar el modo de convertir en un juego entretenido lo que acaso resultaba aburridísimo para otras chicas. Cuando cosía, por ejemplo, imaginaba que cada doscientas veintidós puntadas podía sujetar un deseo para que se cumpliese. La aguja iba y venía, laboriosa. Así, quedó en el pantalón de su hermano menor el ruego de que finalizara enseguida esa espantosa guerra, y en los puños de la cmisa de su papá, el pedido de que Toshiro no la olvidara nunca...

Y los dos deseos se cumplieron. Pero el mundo tenía sus propios planes...
Ocho de la mañana del seis de agosto en el cielo de Hiroshima.
Naomi se ajusta el obi de su kimono y recuerda a su amigo: -¿Qué estará haciendo ahora?
“Ahora”, Toshiro Pesca en la isla mientras se pregunta: -¿Qué estará haciendo Naomi?
En el mismo momento ,un avión enemigo sobrevuela el cielo de Hiroshima.
En el avión, hombres blancos que pulsan botones y la bomba atómica surca por primera vez un cielo. El cielo de Hiroshima. Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad.
En ella, una mamá amamanta a su hijo por última vez. Dos viejos trenzan bambúes por última vez. Una docena de chicos canturrea: “Donguri-Koro Koro- Donguri Ko...” por última vez. Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales por última vez. Miles de hombres piensan en mañana por última vez. Naomi sale para hacer unos mandados. Silenciosa explota la bomba. Hierven, de repente, las aguas del río. Y medio millón de japoneses, medio millón de seres humanos, se desintegran esa mañana. Y con ellos desaparecen edificios, árboles, calles,animales, puentes y el pasado de Hiroshima. Ya ninguno de los sobrevivientes podrán volver a reflejarse en el mismo espejo, ni abrir nuevamente la puerta de su casa , ni retomar ningún camino querido. Nadie será ya quien era. Hiroshima arrasada por un hongo atómico.
Hiroshima es el sol, ese seis de agosto de 1945. Un sol estallando.

Recién en diciembre logró Toshiro averiguar donde estaba Naomi. ¡Y que aún estaba viva, Dios! Ella y su familia, internados en el hospital ubicado en una localidad próxima a 
Hiroshima. Como tantos otros cientos de miles que también habían sobrevivido al horror, aunque el horror estuviera ahora instalado dentro de ellos, en su misma sangre. Y hacia ese hospital marchó Toshiro una mañana. El invierno se insinuaba ya en el aire y el muchacho no sabía si era frío exterior o su pensamiento lo que le hacía tiritar. Naomi se hallaba en una cama situada junto a la ventana. De cara al techo. Ya no tenía sus trenzas. Apenas una tenue pelusita oscura. Sobre su mesa de luz, unas cuantas grullas de papel desparramadas.-Voy a morirme, Toshiro... –susurró. No bien su amigo se paró, en silencio, al lado de su cama. –Nunca llegaré a plegar las mil grullas que me hacen falta...
Mil grullas...o “Semba-Tsuru”, como se dice en japonés.
Con el corazón encogido, Toshiro contó las que se hallaban dispersas sobre la mesita, Sólo veinte. Después, las juntó cuidadosamente antes de 

guardarlas en un bolsillo de su chaqueta.
-Te vas a curar, Naomi –le dijo entonces, pero su amiga no le oía ya: se había quedado dormida.
El muchachito salió del hospital, bebiéndose las lágrimas.
Ni la madre, ni el padre, ni los tíos de Toshiro (en cuya casa se encontraban temporariamente alojados) entendieron aquella noche el por qué de la misteriosa desaparición de casi todos los papeles que ,hasta ese día, había habido allí. Hojas de diario, pedazos de papel para envolver, viejos cuadernos y hasta algunos libros parecían haberse esfumado mágicamente. Pero ya era tarde para preguntar. Todos los mayores se durmieron, sorprendidos.

En la habitación que compartía con sus primos, Toshiro velaba entre las sombras. Esperó hasta que tuvo la certeza de que nadie más que él continuaba despierto. Entonces, se incorporó con sigilo y abrió el armario donde se solían acomodar las mantas.
Mordiéndose la punta de la lengua, extrajo la pila de papeles que había recolectado en secreto y volvió a su lecho. La tijera la llevaba oculta entre sus ropas. Y así, en el silencio y la oscuridad de aquellas horas, Toshiro recortó primero novecientos ochenta cuadraditos y luego los plegó, uno por uno hasta completar los mil grullas que ansiaba Naomi, tras sumarles las que ella misma había hecho. Ya amanecía, El muchacho se encontraba pasando hilos a través de las siluetas de papel. Separó en grupos de diez las frágiles grullas del milagro y las aprestó para que imitaran el vuelo, suspendidas como estaban de un leve hilo de coser, una encima de la otra.

Con los dedos paspados y el corazón temblando, Toshiro colocó las cien tiras dentro de su furoshiki y partió rumbo al hospital antes de que su familia se despertara. Por esa única vez, tomó sin pedir permiso la bicicleta de sus primos. No había tiempo que perder. Imposible recorrer a pie, como el día anterior, los kilómetros que lo separaban del hospital. La vida de Naomi dependía de esas grullas.

-Prohibidas las visitas a esta hora- le dijo una enfermera, impidiéndole el acceso a la enorme sala en uno de cuyos extremos estaba la cama de su querida amiga.
Toshiro insistió: -Sólo quiero colgar estas grullas sobre su lecho, Por favor...
Ningún gesto denunció la emoción de la enfermera cuando el chico le mostró las avecitas de papel. Con la misma aparentemente impasililidad con que momentos antes le había cerrado el paso, se hizo a un lado y le permitió que entrara: -Pero cinco minutos, ¿eh?
Naomi dormía. Tratando de no hacer el mínimo ruidito, Toshiro puso una silla sobre la mesa de luz y luego se subió. Tuvo que estirarse a más no poder para alcanzar el cielorraso. Pero lo alcanzó. Y en un rato estaban las mil grullas pendiendo del techo; los cien hilos entrelazados, firmemente sujetos con alfileres. Fue al bajarse de su improvisada escalera cuando advirtió que Naomi lo estaba observando, Tenía la cabecita echada hacia un lado y una sonrisa en los ojos. -Son hermosas, Toshi-san... Gracias...

-Hay un millar. Son tuyas, Naomi. Tuyas –y el muchacho abandonó la sala sin darse vuelta.
En la luminosidad del mediodía que ahora ocupaba todo el recinto, mil grullas empezaron a balancearse impulsadas por el viento que la enfermera también dejó colar, el entreabrir por unos instantes la ventana. Los ojos de Naomi seguían sonriendo.

La niña murió al día siguiente. Un ángel a la intermperie frente a la impiedad de los adultos. ¿Cómo podían mil frágiles avecitas de papel vencer el horror instalado en su sangre?

Febrero de 1976.
Toshiro Ueda cumplió cuarenta y dos años y vive en Inglaterra. Se casó, tiene tres hijos y es gerente de sucursal de un banco establecido en Londres. Serio y poco comunicativo como es, ninguno de sus empleados se atrve a preguntarle por qué,entre el aluvión de papeles con importantes informes y mensajes telegráficos que habitualmente se juntan sobre su escritorio, siempre se encuentran algunas grullas de origami dispersas al azar. Grullas seguramente hechas por él, pero en algún momento en que nadie consigue sorprenderlo. Grullas desplegando alas en las que se descubren las cifras de las máquina de calcular. Grullas surgidas de servilletas con impresos de los más sofisticados restaurantes... Grullas y más grullas. Y los empleados comentan, divertidos, que el gerente debe de creer en aquella superstición japonesa.
-Algún día completará las mil... –cuchicheaban entre risas– ¿Se animará entonces a colgarlas sobre su escritorio?
Ninguno sospechaba, siquiera , la entrañable relación que esas grullas tienen con la perdida Hiroshima de su niñez. Con su perdido amor primero.


Es un cuento muy conmovedor. Cuesta no emocionarse al leer esta historia sobre esos dos chicos que de repente se vieron afectados por las bombas. 


Hubo una chica llamada Sadako Sasaki, nació el 7 de enero de 1943 y falleció el 25 de octubre de 1955. Cuando las bombas explotaron, ella solo tenía 2 años pero sobrevivió. Creció y cierto día comenzó a sentirse mal. Fue diagnosticada con Leucemia.
Chizuko Hamamoto le recordó una vieja tradición sobre alguien que hizo las mil grullas y tuvo un deseo. Ella le regaló la primera grulla a su amiga. Sadako comenzó a utilizar los papeles de los remedios y cosas del hospital para plegar y así hacer sus mil grullas. Pero no solo por ella (ya que había conocido a un chico con la misma enfermedad) sino por todos, para que su deseo trajera la paz y curación a todas las víctimas del mundo.
Llegó a las 644 grullas cuando finalmente su enfermedad avanzó causándole la muerte. Con tan solo 12 años Sadako murió. Luego sus compañeros lograron completar las mil grullas.
Existe un monumento en el Parque de la Paz en Hiroshima. El cual esta siempre adornado con grullas que la gente deja.
En la base se encuentra escrito:

«Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: paz en el mundo».
El 6 de agosto de 1945, durante la II Guerra Mundial, se arrojó la primera bomba atómica.
En 1949 el gobierno japonés nombró a Hiroshima santuario internacional de la paz.
Cada año, el 6 de agosto, los japoneses recuerdan a sus muertos honrando 
sus monumentos con grullas que lleven sus deseos de paz.

Y como recordarán los trágicos sucesos en Japón por los terremotos, una multitud de personas hicieron grullas para mostrar su apoyo a las víctimas.

Bueno, ya saben cuando fueron algunos sucesos importantes relacionados a las grullas de papel. También saben donde. Así que solo resta el COMO.
No soy una experta en origami, tan solo se hacer una estrella (medio estrellada) y un corazón (algo roto) que se puede utilizar como marcapáginas. Me costó un poco aprender como armar una grulla, supongo que el origami requiere paciencia y el universo sabe que no tengo mucho de eso. Por eso espero que ustedes puedan aprender mas rápido que yo ^^ les dejo un video.
Bueno espero que les haya gustado esta entrada :) nunca esta de sobra saber como hacer una grulla(? espero que se animen a hacer sus mil grullas. Yo recién voy como 4 o 5 así que mi deseo se ve en un futuro algo lejano.
Besos, nos leemos pronto!