Buenos días, ¿Cómo están? yo aquí madrugando (ja, en realidad programando la publicación de esta entrada). El día de hoy quise traer esta entrada con una recomendación de autor y un par de reflexiones bien breves. Todo empezó un caluroso día de... ok, todo empezó cuando decidí cursar una materia llamada Literatura Infantil y Juvenil.
Mi motivación fue propia del pasado, resulta que al crecer no tuve casi nada de contacto con eso que llamamos literatura infantil/y juvenil. A diferencia de muchas historias donde desde la infancia se leen cuentos, rimas, canciones, etc., mi camino por la literatura empezó con un libro de cocina (porque tenía pocas palabras y muchas imágenes con cosas realmente deliciosas jaja).
Si bien conocía un par de autores y títulos, nunca había calado hondo en mí hasta que pensé bueno, vamos a saldar esa deuda del pasado y qué mejor forma que unir ese deseo pasado a un proyecto del futuro, donde en mi formación también considero importante el lugar de una literatura que se teje desde la infancia para darle su merecido espacio en las aulas. Así que el día de hoy, les presento (o recuerdo, si ya conocían) a un autor que me gustó mucho: Gustavo Roldán.


